De las necesidades internas pueden surgir habilidades desconocidas.
Soy docente en receso, y extraño en parte mi trabajo; ver mis carpetas y cuadernos me provoca mucha nostalgia y es algo que siempre me gustó mantener en orden y personalizados al máximo. En ese tránsito descubrí la encuadernación, y también que podía plasmar muchos otros de mis intereses en ese trabajo o unirlos. Entre todos los estilos se me dio con facilidad aprender la encuadernación belga; bonita, elegante y fácil para fabricar mis cuadernos y a la vez regalarme un espacio casi terapéutico.

En la década de 1980 Anne Goy desarrolló este sistema de encuadernación, para los hispanos. Se llama encuadernación belga y para el resto “secret belgian binding” con la idea de que el libro se abriera completamente partiendo del aspecto de la encuadernación japonesa. Hedi Kyle y Emily Martin fueron grandes impulsores de este método. (http://reinoartesanal.blogspot.com)

